En estas semanas de cambio de estación —sobre todo en el norte, donde el entretiempo se nota tanto— aparece la duda de siempre: ¿a cuántos grados pongo la calefacción? y ¿ya toca encenderla o aguanto un poco más? Acertar con la temperatura es la forma más sencilla de estar cómodo en casa gastando lo justo. Y no es una cuestión menor: la calefacción es, con diferencia, la partida que más pesa en la factura energética de una vivienda durante el invierno.
En esta guía repasamos qué temperatura conviene tener en cada momento del día, cómo afrontar el entretiempo sin encender la calefacción antes de tiempo y qué papel juega un termostato inteligente para que todo esto funcione solo.
Cada grado de más en la calefacción puede suponer en torno a un 7 % más de consumo. Ajustar bien la temperatura es el ahorro más fácil del invierno.
Cuál es la temperatura ideal en casa
Como referencia de confort y ahorro, estas son las temperaturas que recomiendan los organismos de eficiencia energética y que, en la práctica, funcionan en la mayoría de viviendas:
| Momento | Temperatura recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| Durante el día (en casa) | 20-21 ºC | Suficiente para estar cómodo en las estancias en las que haces vida |
| Por la noche | 16-17 ºC | Dormimos mejor con algo menos de temperatura y el gasto baja de forma notable |
| Si sales de casa unas horas | 15-16 ºC | Mantiene la vivienda templada sin calentar habitaciones vacías |
| Ausencias largas (fin de semana) | Modo antihielo (8-10 ºC) | Protege la instalación y evita arrancar de cero al volver |
No hace falta más: subir el termostato a 24 ºC no calienta antes, solo gasta más. La caldera trabaja a la misma potencia hasta alcanzar la consigna; lo único que cambia es que tarda más en llegar y consume durante más tiempo.
No todas las habitaciones necesitan lo mismo
El salón o el despacho, donde se pasa más tiempo quieto, agradecen los 21 ºC. Los dormitorios están bien a 18-19 ºC durante el día y por debajo por la noche. La cocina, con el calor de los fogones y el horno, suele necesitar menos. Y los pasillos o trasteros casi nada. Calentar toda la casa por igual es uno de los errores más caros del invierno.
El reto del entretiempo: ¿enciendo ya la calefacción?
En zonas como Asturias, con un clima húmedo y templado, el otoño trae días suaves y noches frías. La sensación de frío tiene mucho que ver con la humedad, no solo con la temperatura: a 17 ºC con un 80 % de humedad se pasa peor que a 16 ºC en un ambiente seco.
Antes de encender la calefacción a fondo, conviene probar tres cosas:
- Ventilar poco pero a diario: cinco o diez minutos por la mañana renuevan el aire y bajan la humedad sin enfriar paredes y muebles.
- Aprovechar el sol del mediodía: persianas y cortinas abiertas en las horas de luz, cerradas al anochecer.
- Usar la calefacción solo en las franjas de más frío: primera hora de la mañana y última de la tarde, en lugar de todo el día.
Cuando el frío ya se instala —normalmente cuando la temperatura interior baja de 18-19 ºC de forma sostenida—, lo eficiente es programar la calefacción en lugar de encenderla y apagarla a mano. Los arranques en frío repetidos gastan más que mantener una temperatura estable y moderada.
Si es el primer encendido de la temporada, antes conviene dedicar unos minutos a la caldera y a los radiadores: en nuestra guía de mantenimiento de la caldera antes del invierno tienes el checklist completo.
Cómo ayuda un termostato inteligente
Un termostato inteligente hace este trabajo por ti:
- Mantiene la temperatura estable, sin los picos y valles de encender y apagar.
- Programa franjas según tus horarios: entre semana, fines de semana, vacaciones.
- Evita que la casa se caliente de más cuando no hay nadie o cuando el sol ya calienta por sí solo.
- Se controla desde el móvil, así que puedes bajarla si sales o encenderla antes de volver.
Es una de las formas más cómodas de ahorrar sin estar pendiente. Y en calderas modernas, el termostato se combina con sistemas como la combustión inteligente Gas adaptative, que ajusta la potencia a lo que realmente necesita la vivienda en cada momento.
Trucos para ahorrar sin pasar frío
- Programa la calefacción por franjas en vez de tenerla siempre encendida.
- Baja las persianas al anochecer para conservar el calor que ha entrado durante el día.
- No tapes los radiadores con muebles, cortinas o ropa tendida: pierden hasta un 20 % de rendimiento.
- Purga los radiadores al inicio de la temporada para que calienten de forma uniforme.
- Calienta donde haces vida, no toda la casa por igual: cierra las puertas de las habitaciones que no usas.
- Baja la temperatura del agua de la caldera si el sistema lo permite: en calderas de condensación mejora el rendimiento.
- Revisa ventanas y puertas: un burlete cuesta poco y evita corrientes que obligan a subir el termostato.
Si quieres más ideas para rebajar la factura, tienes nuestra guía de cómo ahorrar en la factura del gas y el detalle de cuánto gasta una caldera de gas al mes según el uso.
Y si la caldera ya tiene años…
Con una caldera antigua, todos estos ajustes ayudan, pero el margen es limitado: el equipo desperdicia parte del calor por la chimenea. Una caldera de condensación recupera ese calor y consume bastante menos con la misma temperatura en casa. Si dudas de si ha llegado el momento, repasa las señales de que toca cambiar la caldera.
Controla la temperatura con Fagor Smart Control
Con Fagor Smart Control gestionas la calefacción desde el móvil y la ajustas a tu rutina para no gastar de más: programas las franjas de cada día, ves la temperatura real de casa y la cambias desde donde estés. Te contamos cómo funciona en controla tu calefacción desde el móvil.
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