Cuando llega el frío y encendemos la calefacción, la factura del gas sube y aparece la pregunta: ¿cuánto gasta realmente mi caldera de gas al mes? La buena noticia es que gran parte de ese gasto está en tu mano: depende tanto del equipo como de cómo lo uses. Vamos a verlo con cifras orientativas, una forma sencilla de calcular tu caso y trucos que puedes aplicar hoy.
Buena parte del gasto de una caldera no depende del aparato, sino de cómo se configura y se usa la calefacción.
De qué depende el gasto de una caldera de gas
- La potencia y el tipo de caldera: una de condensación aprovecha mejor la energía que una antigua atmosférica o estanca convencional; la diferencia de rendimiento puede superar el 20 %.
- Las horas de calefacción y la temperatura a la que la pongas: cada grado de más supone en torno a un 7 % de consumo adicional.
- El aislamiento de la vivienda y la zona climática: no gasta lo mismo un piso interior en la costa que un chalet en el interior.
- El estado de la instalación: radiadores sin purgar o mal equilibrados obligan a la caldera a trabajar más para lo mismo.
- El uso de agua caliente: en calderas mixtas, las duchas y el agua de cocina también suman.
Cuánto gasta una caldera de gas al mes (orientativo)
Estas cifras son aproximadas y varían mucho según la vivienda, el uso y la tarifa contratada, pero sirven de referencia para hacerte una idea:
| Perfil de uso | Vivienda tipo | Horas de calefacción al día | Consumo mensual orientativo |
|---|---|---|---|
| Moderado | Piso de 60-80 m², bien aislado | 3-4 h | Rango bajo |
| Medio | Vivienda de 90-120 m², uso diario | 5-7 h | Rango medio |
| Intensivo | Casa de más de 150 m² o mal aislada | 8-10 h o más | Rango alto |
La diferencia entre un perfil y otro puede ser enorme, y ahí es donde entran los ajustes de ahorro. El consumo real, además, se concentra en los meses de más frío: diciembre, enero y febrero suelen sumar más de la mitad del gasto anual en calefacción.
Cómo calcular el gasto de tu caldera
Si quieres una cifra propia, el cálculo es sencillo:
- Mira en tu factura los kWh consumidos en un mes de invierno y el precio del kWh de tu tarifa (término de energía).
- Multiplica ambos: ese es el coste de la energía. Añade el término fijo y los impuestos para llegar al total.
- Para separar calefacción de agua caliente, compara con una factura de verano: la diferencia es, aproximadamente, lo que gasta la calefacción.
8 formas de reducir el consumo de tu caldera
- Ajusta la temperatura de la casa a 20-21 ºC de día; cada grado de más dispara el consumo. Tienes la referencia completa en temperatura ideal de la calefacción.
- Programa la calefacción por franjas en lugar de tenerla siempre encendida.
- Purga los radiadores al inicio de la temporada para que calienten bien; en nuestra guía de mantenimiento de la caldera antes del invierno te explicamos cómo.
- Baja la temperatura del agua de los radiadores si tu caldera lo permite: mejora el rendimiento de condensación.
- Revisa el aislamiento: ventanas, puertas y persianas bajadas de noche.
- Haz la revisión anual de la caldera para que trabaje a pleno rendimiento.
- Usa un termostato inteligente para no calentar de más, como Fagor Smart Control.
- Valora cambiar una caldera antigua por una de condensación si la tuya tiene muchos años.
Si quieres profundizar, tienes más ideas en cómo ahorrar en la factura del gas.
Señales de que tu caldera gasta más de lo que debería
A veces el problema no es el uso, sino el equipo. Estas son las pistas más claras de que la caldera está consumiendo de más:
- La factura sube sin haber cambiado de hábitos ni de tarifa.
- Tarda cada vez más en calentar la casa o el agua de la ducha.
- Se enciende y se apaga continuamente (ciclos cortos), señal de que no modula bien la potencia.
- Tiene más de 12-15 años y no es de condensación.
- Hace ruidos, huele o da códigos de error con frecuencia.
Si reconoces varias de estas señales, conviene una revisión del servicio técnico y, según el resultado, plantearse la renovación. En problemas frecuentes en calderas de gas repasamos las causas más habituales.
Cuánto se ahorra con una caldera de condensación
Si tu caldera tiene más de 12-15 años, cambiarla puede reducir el consumo de forma notable, porque una de condensación aprovecha el calor de los gases que la antigua desperdicia por la chimenea. En la práctica, el ahorro habitual se mueve entre el 20 % y el 30 % del gasto en calefacción, y puede ser mayor en instalaciones con radiadores de baja temperatura o suelo radiante.
Lo explicamos en qué es una caldera de condensación y por qué consume menos; si dudas del modelo, en cómo elegir tu caldera de gas; y si no tienes claro si ya toca, en cuándo cambiar la caldera. Recuerda además que existen ayudas para renovar la caldera en la mayoría de comunidades autónomas.
Caldera de gas frente a otras opciones: qué gasta menos
Si estás valorando cambiar de sistema, conviene comparar el gasto con las alternativas más habituales para calentar una casa:
- Caldera de condensación: la opción más equilibrada cuando ya hay instalación de gas; consume entre un 20 % y un 30 % menos que una caldera antigua con el mismo confort.
- Aerotermia: la más eficiente en consumo, porque aprovecha la energía del aire; requiere más inversión inicial y rinde mejor con suelo radiante o radiadores de baja temperatura. Lo comparamos en aerotermia o caldera de gas.
- Radiadores eléctricos: sin instalación, pero con el kWh eléctrico más caro; solo salen a cuenta en viviendas pequeñas o de uso ocasional.
En cualquiera de los casos, el mayor ahorro no viene del cambio de equipo por sí solo, sino de combinarlo con una vivienda bien aislada y un uso programado de la calefacción.
La gama de calderas Fagor
Las calderas de condensación Fagor, como la bioCONDENS 26 o la bioCONDENS 32, ofrecen alto rendimiento, combustión inteligente que ajusta la potencia a lo que necesita la casa y control desde el móvil para gastar menos con el mismo confort. Y con el plan Fagor Renueva, renovar es más fácil.
¿Quieres una caldera que gaste menos este invierno? Escríbenos.


