Antes de encender la calefacción por primera vez conviene dedicarle un rato a la caldera y a los radiadores. Un pequeño mantenimiento al inicio de la temporada evita sustos, alarga la vida del equipo y hace que gastes menos durante todo el invierno. Te contamos qué revisar, cómo hacerlo y cuándo es mejor llamar al servicio técnico, y te dejamos un checklist para hacerlo con orden.
El mejor momento para revisar la calefacción es en otoño, con calma, no cuando llega el primer frío y algo falla.
Por qué merece la pena revisar la caldera antes del invierno
Una caldera que ha pasado el verano parada acumula pequeñas incidencias que no se notan hasta el primer encendido: pérdida de presión, aire en los radiadores, pilas del termostato agotadas o un filtro sucio. Ninguna es grave por separado, pero juntas hacen que la instalación tarde más en calentar y consuma más de lo necesario.
Además, la revisión anual tiene un componente de seguridad: la combustión, la salida de humos y la estanqueidad del circuito de gas deben comprobarse periódicamente por un profesional. Y en muchos casos es una condición para mantener la garantía del fabricante.
Qué incluye el mantenimiento de la caldera
Un mantenimiento básico de temporada repasa varios puntos:
- La presión del circuito: normalmente entre 1 y 1,5 bar en frío. Por debajo de 1 bar la caldera puede bloquearse; por encima de 2,5 bar salta la válvula de seguridad.
- El estado de los radiadores y si tienen aire acumulado (calientan arriba y no abajo, o hacen ruido).
- El funcionamiento del termostato y la programación: horarios, temperatura de consigna y pilas si es inalámbrico.
- Posibles avisos o códigos de error en la pantalla de la caldera.
- La zona de la caldera: ventilación y salida de humos despejadas, sin objetos almacenados alrededor.
- La revisión por un técnico, que comprueba la combustión, limpia el quemador y el intercambiador y verifica la seguridad del equipo.
Checklist antes del invierno
| Revisa… | Qué buscar | Lo puedes hacer tú |
|---|---|---|
| Presión de la caldera | Entre 1 y 1,5 bar en frío | Sí (llave de llenado) |
| Radiadores | Que calienten de forma uniforme; si no, purgar | Sí |
| Termostato | Programación correcta y pilas si es inalámbrico | Sí |
| Pantalla de la caldera | Sin códigos de error | Sí (consultar el manual) |
| Zona de la caldera | Ventilación y salida de humos despejadas | Sí |
| Combustión y quemador | Limpieza y análisis de gases | No: servicio técnico |
| Circuito de gas | Estanqueidad y ausencia de fugas | No: servicio técnico |
Cómo purgar los radiadores paso a paso
Si algún radiador calienta arriba pero no abajo, o hace ruido de burbujeo, seguramente tiene aire. Purgarlo es sencillo:
- Apaga la calefacción y espera a que los radiadores se enfríen.
- Empieza por el radiador más alejado de la caldera (o el de la planta más alta, si hay varias).
- Coloca un recipiente bajo la llave de purgado y ábrela poco a poco con la llave o un destornillador plano.
- Deja salir el aire hasta que salga agua de forma continua, y ciérrala.
- Repite en el resto de radiadores.
- Al terminar, revisa la presión de la caldera y repón agua si ha bajado de 1 bar.
Si un radiador sigue sin calentar bien después de purgarlo, puede tener la válvula atascada o el circuito desequilibrado; en ese caso, mejor que lo vea un técnico.
Cómo reponer la presión de la caldera
Con la caldera fría, localiza la llave de llenado (normalmente en la parte inferior del equipo, indicada en el manual) y ábrela despacio mientras miras el manómetro. Cierra cuando la aguja llegue a 1,2-1,5 bar. Si tienes que reponer presión con frecuencia, hay una pérdida en el circuito y conviene avisar al servicio técnico.
Cuándo llamar al servicio oficial
Hay cosas que conviene dejar en manos de un profesional:
- La revisión de la combustión y la limpieza interna del equipo.
- Cualquier código de error persistente que reaparezca tras reiniciar la caldera.
- Olor a gas: cierra la llave general, ventila y llama de inmediato.
- Pérdidas de agua o presión que baja de forma repetida.
- Ruidos fuertes, golpeteos o llama de color anaranjado.
Si tu caldera además ya da señales de estar al final de su vida útil, repasa cuándo conviene cambiarla; y para descartar averías comunes, tienes nuestra guía de problemas frecuentes en calderas de gas.
Errores habituales en el primer encendido
Cada otoño se repiten los mismos fallos, y casi todos tienen fácil solución si se conocen:
- Encender la caldera con la presión a cero. Muchos equipos se bloquean por seguridad; basta con reponer agua hasta 1,2-1,5 bar antes de arrancar.
- Poner el termostato muy alto «para que caliente antes». No calienta más rápido; solo gasta más y sobrecalienta la casa.
- No comprobar el modo de la caldera. Tras el verano suele estar en modo «solo agua caliente»; hay que pasarla a «invierno» o «calefacción + ACS».
- Ignorar un radiador frío. Casi siempre es aire; purgarlo resuelve el problema en minutos y evita que el resto trabaje de más.
- Dejar la caldera sin revisar varios años. El rendimiento baja poco a poco y el consumo sube sin que se note hasta que llega la factura.
Si tras el primer encendido notas ruidos, olores o un rendimiento pobre, en cómo elegir una caldera silenciosa explicamos las causas del ruido y cuándo indican una avería.
Con la caldera a punto, ajusta el uso
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